Celebrar en casa jueves y viernes Santo, sábado de Gloria
Celebración del jueves santo en casa
Preparación: una escobilla para zapatos, un pan, una imagen
de Jesús o una cruz, una biblia
Animación:
El jueves santo Jesús
celebra la pascua con sus apóstoles. Es una cena familiar, conmemorando el
éxodo de Egipto del pueblo de Dios. Para Jesús es su última cena. Le da un
nuevo sentido: el es el cordero pascual, que da su vida por los pecados del
mundo. El pan es su cuerpo entregado por nosotros, el vino es su sangre, su
vida, que el da por los demás. Es el origen de la eucaristía, la santa misa. Antes
de la cena, Jesús sorpresivamente lavó los pies de los apóstoles.
Después de la última
cena Jesús iba a orar con angustia en el huerto de Getsemaní en el monte de los
Olivos. Pidió a sus apóstoles que le acompañen, pero ellos duermen.
Conmemoramos estos
tres elementos en la vigilia de oración del jueves santo: el lavatorio de los
pies, la ultima cena y la oración en el huerto.
1. 1. Nos
lustramos los zapatos
Canción: Lava mis pies https://youtu.be/SIQeiFSJsiQ o
Amar es entregarse https://youtu.be/eEwQtrb8rvU
Leemos Jn 13,1-15 lavatorio de los pies
Accion
significativa: Hoy ya no hay
empleados, que nos lavan los pies antes de la cena. Sin embargo, para un evento
importante, nos lustramos los zapatos. Hagámoslo mutuamente en grupos de
dos. Unos se agacha delante del otro,
para lustrar simbólicamente.
Compartimos la
experiencia: ¿Como te sentiste
al lustrar y como te sentiste, cuando te lustraron los zapatos?
2. 2. La
última cena
Oración:
Compartes con el pan
esa honda pena / del sin sentido, la angustiosa vida
que es fracaso, dolor,
obra incumplida, / y el vino de tu sangre nazarena.
En esta hora de la
confidencia, / cuando Judas se hunde en su amargura
y Pedro negará en un
corto trecho / cuanto aprendió a tu lado de dulzura,
déjame que ahonde en
la experiencia / de apoyar, como Juan, mi alma en tu pecho.
Acción
significativa: El animador
toma un pan grande, lo divide y comparte con todos. Todos lo comen. Tal vez se
deja una parte para la meditación después.
Repetimos: Gracias Señor porque entregaste tu vida
como el grano de trigo.
Gracias Señor porque
te haces presente en este pan.
Gracias Señor porque
eres el pan de vida.
Leemos Mt 26,26-29
Compartimos la
palabra: ¿Qué significa la
eucaristía para ti?
Canción: Eucaristía, milagro de amor https://youtu.be/9IupUlYooNo
3. 3. La
oración en el huerto
Leemos Mt 26,36-41 oración en el huerto
Oremos en silencio
delante del Santísimo o un pan, una imagen de Jesús o una cruz. Cada cierto
tiempo interrumpimos con un canto, por ejemplo:
-
De noche
iremos (Taizé) https://youtu.be/yC71CD9P7h4
-
En nuestra
oscuridad (Taizé) https://youtu.be/-vEU6hchl-A
-
Velaré
contigo Señor (Taizé) https://youtu.be/4TpOlb17Ot8
Celebración del Viernes Santo en casa
El viernes Santo
podríamos rezar un vía crucis o hacer esta ceremonia de la veneración de la
cruz
Preparación: una cruz
Cantos:
Per crucem (Taizé) https://youtu.be/aoFmCTZqgro
Madre Dolorosa https://youtu.be/x1VHar4pGEo?list=PLFbECgu4ZydnfR76Q4-mRKRppfvxVHnRG
Glorioso Rey en la
cruz (Atenas) https://youtu.be/PsRvHvpsN1Y
Al contemplarte en la
cruz (Atenas) https://youtu.be/B700nZiaFdQ
Canción de entrada
Lectura de la
Pasión: Jn.18,1 – 19,42
Compartir la palabra:
¿Qué te dice esto texto a ti? ¿Cómo podríamos apoyarnos a cargar nuestras
cruces?
Veneración de la
Santa Cruz
Cada uno se acerca en
silencio hacia la cruz y hace un gesto de veneración. Podemos poner nuestra
frente en la cruz para entregar todo nuestro sufrimiento al Señor y unirnos a Él
en su pasión.
Durante o después de
este gesto cantamos canciones como los de arriba.
Oración: Señor Jesús, hoy contemplamos tu cruz y tu
entrega total. Gracias porque nos amas hasta el extremo, incluso cuando
sufrimos, cuando nos sentimos solos o abandonados. Ayúdanos a aprender de tu
amor: a perdonar, a ser valientes, a acompañar a quienes sufren, y a vivir cada
día con un corazón misionero, llevando esperanza donde hay dolor y oscuridad.
Que tu sacrificio nos transforme y nos impulse a vivir con fe, con amor y con
compromiso. Amen.
Abrazo y bendicion
Celebración en casa de la resurrección de Jesús
La noche del Sábado
Santo es especial y solemne, y también se llama Vigilia Pascual. En ella la
Iglesia permanece en vigilia, atenta, esperando la resurrección del Señor. Y la
celebra recordando la victoria de la luz sobre la oscuridad y renovando el
bautismo con el agua de vida.
Preparación: Una vela pascual y una velita para cada
participante. Recipiente con agua
Canto de entrada: Resucitó https://youtu.be/ODfTraRqHos
Monición de
entrada: Nos hemos reunido
para participar en la fiesta más solemne de la liturgia cristiana, que celebra
la Resurrección de Cristo y nuestra propia resurrección. En la oscuridad de la
noche surge una luz nueva, Cristo. Caminando tras él venceremos nuestra propia
tiniebla y nos iluminaremos con el esplendor de su resurrección.
Ceremonia de la luz:
Todos se reúnen alrededor
del fuego o se apagan todas las luces.
El animador enciende
el cirio pascual. Lo alza y canta: “Luz de Cristo”. La asamblea responde:
“Demos gracias a Dios” u otro canto a la luz.
Tal vez escuchamos el pregón
pascual https://youtu.be/n8y1doqQ34I
Después se encienden
las luces de los participantes y se repite el canto dos veces.
Lectura bíblica: Mt
28,1-10 Las mujeres encuentran
la tumba vacía. Les aparece Jesús.
Compartir la
palabra: ¿Que nos dice este
texto para nosotros hoy?
Bendición del agua
y renovación del bautismo
Animador: El agua es
símbolo de vida. En la resurrección celebramos la nueva vida de Cristo
Resucitado y la nueva vida que recibimos los cristianos en el bautismo. Por eso
renovamos nuestro bautismo en esta ceremonia.
Señor Dios nuestro,
muéstrate propicio a tu pueblo que vela en esta noche santa. Dígnate bendecir
esta agua ahora que celebramos la acción admirable de nuestra creación y la
maravilla, aún más grande, de nuestra redención. Tú la creaste para hacer
fecunda la tierra y para dar alivio y frescor a nuestros cuerpos. La hiciste
también instrumento de tu misericordia al librar a tu pueblo, por medio de
ella, de la esclavitud y al apagar su sed en el desierto; por los profetas la
revelaste como signo de la nueva alianza que quisiste sellar con los hombres. Y
finalmente, también por ella, santificada por Cristo en el Jordán, renovaste
nuestra naturaleza pecadora en el baño del nuevo nacimiento. Que esta agua,
Señor, avive en nosotros el recuerdo de nuestro bautismo y nos haga participar
en el gozo de nuestros hermanos, bautizados en la Pascua. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
Renovemos primero
nuestras promesas bautismales:
¿Renuncian al
pecado para vivir en la libertad de los hijos de Dios? Todos: Sí, renuncio.
¿Renuncian a todas las seducciones del mal, para que no domine en
vosotros el pecado? Todos: Si,
renuncio.
¿Renuncian a
Satanás, padre y príncipe del pecado? Todos:
Sí, renuncio.
¿Creen en Dios, Padre
todopoderoso, ¿creador del cielo y de la tierra? Todos: Sí, creo. ¿Creen en
Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de santa María Virgen,
murió, fue sepultado, ¿resucitó de entre los muertos y está sentado a la
derecha del Padre? Todos: Sí, creo.
¿Creen en el
Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en
el perdón de los pecados, en la resurrección de la carne y en la vida eterna?
Todos: Sí, creo.
Después de confesar
nuestra fe, nos persignamos con el agua bendita. Mientras se acerca cada uno de
los participantes cantamos:
Canto: Bautízame Señor con tu Espíritu. https://youtu.be/-JSdYJ7iDZA
Oración: Rezamos el primer misterio glorioso del Santo
Rosario: La resurrección de Jesús
Abrazo y Bendición
Canto final: El Señor resucitó, aleluya. https://youtu.be/-tZJiO6tUWQ



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