Celebración en casa del día de la Mujer, 8 de marzo

 


El 8 de marzo, reconocido por la Organización de las Naciones Unidas, es un llamado a la justicia. Jesús no fue neutral ante la injusticia. Se puso del lado de las mujeres humilladas, excluidas y silenciadas. Habló con ellas, las defendió, las hizo discípulas y testigos. Si creemos en el Evangelio, creemos en la dignidad plena de la mujer.

La Virgen Maria, modelo del cristiano, es una mujer sumisa ante Dios, pero no ante los hombres. En su cantico del Magnificat anuncia proféticamente la esperanza de los pobres: Dios está a su lado y despojará a los poderosos de su trono.

La iglesia doméstica valora el rol de la mujer en ella. La evalúa para lograr un trato igualitario y respetuoso.

Cantos

1.      Mujer de valor https://youtu.be/QPT0ZWHWrqg?list=PLcxQRTARDFB9kwiZGfqPXLP5p7qGkts4z

2.      Levántate mujer https://youtu.be/dWQp_M2PbDc

3.      Eres mujer https://youtu.be/8gbOQeIYJiA

 

Compartir la vida:

¿Cómo nos tratamos en familia entre hombres y mujeres? ¿Nos sentimos tratados con respeto e igualdad?

Lectura Bíblica: para escoger una

1.      Cantar de los Cantares 2,10-13

Mi amado empieza a hablar y me dice: Levántate amor mío, hermosa mía y vente. Acaba de pasar el invierno, y las lluvias ya han cesado y se han ido. Han aparecido las flores en la tierra, ha llegado el tiempo de las canciones, se oye el arrullo de la tórtola en nuestra tierra. Las higueras echan sus brotes y las viñas nuevas exhalan su olor. Levántate, amada mía, hermosa mía, y ven.

El texto en su contexto: Es un poema de amor conyugal del siglo 5 antes de Cristo que refleja el amor de Dios a toda la humanidad.

 

2.      Lucas 1,46-55

María dijo entonces: Proclama mi alma la grandeza del Señor, y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador, porque se fijó en su humilde esclava, y desde ahora todas las generaciones me llamarán feliz. El Poderoso ha hecho grandes cosas por mí: ¡Santo es su Nombre! Muestra su misericordia siglo tras siglo a todos aquellos que viven en su presencia. Dio un golpe con todo su poder: deshizo a los soberbios y sus planes. Derribó a los poderosos de sus tronos y exaltó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. Socorrió a Israel, su siervo, se acordó de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a sus descendientes para siempre.

Compartir la Palabra: ¿Que dice este texto a las mujeres hoy?

Acción significativa: Expresar nuestro cariño y respeto mutuo con un regalo o signo

Oración:

Oración por las mujeres

Gracias, Buen Dios, por el amor que nos tienes; porque nos has creado a tu imagen y semejanza en la condición de hombre y mujer; para que, reconociendo nuestra diversidad, busquemos complementarnos: el hombre apoyando a la mujer y la mujer apoyando al hombre.

 Gracias por la mujer, Padre Bueno, y por su misión en la comunidad humana.

 Te pedimos por la mujer que es hija: que sea acogida y amada por sus padres, tratada con ternura y delicadeza.

 Te rogamos por la mujer que es hermana: que sea respetada y defendida por sus hermanos.

 Te pedimos por la mujer que es esposa: que sea apreciada, valorada y ayudada por su marido, fiel compañero en la vida conyugal; que sea respetada y se haga respetar, para vivir la comunión de corazones y deseos, para dar fruto, participando así de la mayor obra de la creación: el ser humano.

 Te rogamos por la mujer que es madre: que reconozca en la maternidad el florecimiento de su feminidad. Creada para la relación, que sea sensible, tierna y dispuesta a sacrificarse en la formación de cada hijo; con dulzura y fuerza, serenidad y coraje, fe y esperanza, para que forje a la persona, al ciudadano, al hijo de Dios.

 Te pedimos por las mujeres buenas y generosas, que dieron su vida por la nuestra.

 Te pedimos por las mujeres que se sienten solas, por aquellas que no encuentran un sentido a la propia vida; por las marginadas, por las que son utilizadas como objeto de placer y consumo; por aquellas que han sido maltratadas ​​y asesinadas.

 Te pedimos, Padre Bueno, por todos nosotros, hombres y mujeres; para que nos comprendamos, apreciemos y ayudemos mutuamente, para que en la relación agradable y positiva trabajemos juntos al servicio de la familia y de la vida.

 Te lo pedimos por intercesión de la Virgen María de Guadalupe, Mujer, Esposa y Buena Madre, llena de fe humilde y valiente, que nos acompaña, nos sostiene y nos conduce a tu Hijo Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

 

Bendición y Canto

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